Liras sextinas de amor.- Miguel de Cervantes

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– Dulce esperanza mía,
que rompiendo imposibles y malezas
sigues firme la vía
que tú mesma te finges y aderezas:
no te desmaye el verte
a cada paso junto al de tu muerte.

No alcanzan perezosos
honrados triunfos ni victoria alguna,
ni pueden ser dichosos
los que, no contrastando su fortuna,
entregan desvalidos
al ocio blando todos sus sentidos.

Que amor sus glorias venda
caras, es gran razón y es trato justo,
pues no hay más rica prenda
que la que se quilata por su gusto;
y es cosa manifiesta
que no es de estima lo que poco cuesta.

Amorosas porfías
tal vez alcanzan imposibles cosas;
y, ansí, aunque con las mías
sigo de amor las más dificultosas,
no por eso recelo
de no alcanzar desde la tierra el cielo.

Miguel de Cervantes Saavedra.- Don Quijote de la Mancha (I, 43)

De don Quijote a Sancho en ovillejos

Sancho y don Quijote

¿Qué ha de haber en sociedad?
Libertad
¿La libertad qué propicia?
Justicia
¿Qué se alcanza en la docencia?
La ciencia

Entiende bien la advertencia
pues claramente aseguro
ser garantes del futuro
libertad, justicia y ciencia.

¿Qué aleja mí la hiel?
Ser fiel
¿Qué se da sin caridad?
La amistad
¿Qué pone a la amistad veto?
El respeto

Así, Sancho, aquí decreto
que tú bien me has enseñado
y con amor regalado
fiel amistad y respeto.

González Alonso

Altisidora

Coqueta y desenvuelta Altisidora,
hermosa tentación de don Quijote
que ofrecéis a su vista vuestro escote
y a sus oídos canto que enamora,

No basta tu hermosura a quien adora
la belleza sin par que lleva el mote
de dama de sus sueños, tierno brote
del amor por Dulcinea en toda hora.

No se trueque tu broma en el despecho
de verte rechazada del andante
caballero de firme y noble pecho,

Que será tu belleza más provecho
dejando a don Quijote ir adelante
que quebrando su amor en vuestro lecho.

González Alonso

*Durante la estancia de don Quijote en el castillo de los duques, la joven y hermosa Altisidora ideará y pondrá en práctica distintas bromas con las cuales quería comprometer la firmeza del amor de don Quijote por Dulcinea insinuándose y declarándose perdidamente enamorada del caballero andante, haciéndole reproches y quejándose de su rechazo con frases irónicas y sarcásticas o poniéndolo en situaciones de las que saldrá malparado. (II, 44,46,48,50,57)

Alonso Fernández de Avellaneda

Alonso Fernández de Avellaneda
Malo es todo aquello que para el fin deseado
vale poco (El Quijote de Avellaneda, cap. XVII)

Si para el fin querido vale poco
todo aquello que es malo, hagamos cuenta
de cuan poco ha valido aquí la afrenta
robándole a Cervantes este loco.

Avellaneda dicen en el zoco
ser el avellanado que dio a imprenta
esta segunda parte donde asienta
su torpeza escribiendo sin sofoco

a  Dulcinea desterrada; al triste
hidalgo sin amor; al escudero
simple, ramplón, rufián y avaricioso.

¡Que don Quijote sin amor no existe!
¡Que no hay Sancho más fiel y aventurero!
¡Que no hay sin Dulcinea mundo hermoso!

González Alonso

La espada de don Quijote

.

Desde el acero noble de tu espada
quien fuiste antes Alonso que Quijote
con Rocinante al paso o bien al trote
persigues sueños de una edad dorada.

Si supiste poner nombre a tu amada
y darle con tu amor el alma en dote,
¿por qué olvidar poner del arma el mote
que dio a tu apodo fama consagrada?

Yo sé bien que Filona armó tu brazo
y tu valor; venciste al vizcaíno
con fortuna y la gloria fue tu abrazo.

Y aún Fielfilona fuiste cuando el vino
sangraste de aquel odre, gigantazo
encantado en la venta del camino.

González Alonso

Ginés de Pasamonte

Ginés de Pasamonte

Tus figuras rodaron sin cabeza
y del retablo queda casi nada
destruido por el filo de la espada
de un don Quijote henchido de fiereza.

Mas, si sabes, Maese Pedro, reza
y  huye raudo al llegar la madrugada,
no sea que la cuenta no saldada
se te cobre allí mismo con largueza.

Pues que Ginés de Pasamonte fuiste
preso y por don Quijote liberado
pagándole a pedradas el servicio,

y de ladrón también presto al oficio
sobre su rucio al sueño abandonado
a Sancho de su rucio desvestiste.

González Alonso

*Ginés de Pasamonte fue uno de los galeotes liberado por don Quijote (I, 22), beneficio que después le fue mal agradecido y peor pagado (II, 27). También le robó el rucio a Sancho mientras dormía sobre él, como se explica en II, 27. En el segundo encuentro se hace llamar Maese Pedro; aunque él reconoce a don Quijote y Sancho, ellos no se dan cuenta de quién es él.

La pastora Marcela

La pastora Marcela

Marcela de hermosura seductora
que así tu voluntad celosa guardas
y en alto monte y en las tierras pardas
te recluyes por mor de ser pastora.

¿Qué pretenden de ti tan a deshora?
¿Por qué cargar de culpas las albardas
y querer que en el fuego de amor ardas
todo aquél que te admira y que te adora?

Si a ninguno engañaste con promesas
y alejada de todos vives libre
para a la soledad dar tu belleza,

¿Por qué hacerse a seguir tales empresas
de exigir sin razón que tu alma vibre
sólo porque han perdido la cabeza?

González Alonso

* Don Quijote de la Mancha (Novela pastoril de Grisóstomo y Marcela, I,12,13 y 14)