La española inglesa

La española inglesa, novela ejemplar de CervantesLa española inglesa
Miguel de Cervantes Saavedra

“La española inglesa”, como “novela ejemplar”, no carece de moraleja o advertencia a modo de enseñanza; su final concluye así: “Esta novela nos podría enseñar cuánto puede la virtud y cuánto la hermosura, pues son bastante juntas y cada una de por sí a enamorar aun hasta los mismos enemigos, y de cómo sabe el cielo sacar de las mayores adversidades nuestros mayores provechos”.

La española inglesa ante a reina de InglaterraToda la historia  de esta novela transcurre en una sucesión de enredos y situaciones extraordinarias y paradójicas. En su lectura se anticipa con facilidad un final que promete ser feliz y cada episodio dramático nos anuncia un desenlace tan increíble como venturoso. La trama, bien urdida, nos conduce con curiosidad e intriga a lo largo de su desarrollo.

Sigue leyendo

Anuncios

La ilustre fregona

La ilustre fregona.- Novelas ejemplares.
Miguel de Cervantes Saavedra

Colección Clásicos Carroggio.- Novelas ejemplares.- Entremeses (Carroggio,S.A. de Ediciones-Barcelona, 1977)

Dejemos a salvo la particular facilidad de Miguel de Cervantes para escribir y hacerlo, además, con un estilo directo y desde la ironía. No iba a resultar distinto con “La ilustre fregona”. Reparemos, entonces, en otros aspectos.

En primer lugar, el argumento. Nos encontramos ante una novela de enredo y amor en el que la nobleza y el mundo de la picaresca andan a la par. Terminada la lectura, uno puede preguntarse en dónde hay más pícaros y se dan los mayores engaños, si entre los bajos fondos de las ciudades o en los salones de los palacios. Y no porque Cervantes lo diga de manera explícita, sino por la peculiar manera de manejar los tres ámbitos en que se desenvuelve la novela, el de la nobleza, el del amor y el de la picaresca.

Sigue leyendo

El amante liberal.- Novelas ejemplares

El amante liberal – Novelas ejemplares
Miguel de Cervantes Saavedra

El primer párrafo de la novela arranca con una poética invocación ante las ruinas de Nicosia de un cautivo cristiano que se lamenta del destino que lo tiene tan sin ventura en su cautiverio como lo estuvo igualmente siendo libre.

Las causas de su pesar serán confesadas a un cristiano convertido al Islam del que se hizo amigo. Los amores por una tal Leonisa, de quien estuvo enamorado desde sus más tiernos años, y las preferencias de ésta por un tal Cornelio para dar gusto a sus padres, serán la causa de su destino, el cual se precipita cuando los sorprende en un lugar apartado de un jardín en medio de una fiesta y, movido por los celos, reprocha a Leonisa su elección y la considera a ella y el amor que por ella siente “enemiga mortal de mi descanso”, frase usada también en el Quijote y en otra historia amorosa (I, cap, 27) aunque en esa ocasión está dirigida a la memoria (¡Oh memoria, enemiga mortal de mi descanso). El caso es que, entre las quejas y los reproches se enfrentará a Cornelio y se desatará una verdadera batalla campal, con cuyo estruendo no se percataron de la llegada de un destacamento de turcos desembarcados sin ser percibidos que secuestran a los que no tienen tiempo de huir, entre ellos Leonisa y el joven enamorado, Ricardo.

Sigue leyendo

La fuerza de la sangre.- Novelas ejemplares (Miguel de Cervantes Saavedra)

La fuerza de la sangre.- Novelas ejemplares.
Miguel de Cervantes Saavedra

Colección Clásicos Carroggio.- Novelas ejemplares.- Entremeses (Carroggio,S.A. de Ediciones-Barcelona, 1977)

Un hidalgo de edad, su mujer, niño pequeño, hija de 16 años y criada vuelven a su casa de Toledo. Un caballero de sangre ilustre, rico, inclinación torcida y en las malas compañías de tres amigos, secuestra a la muchacha, la conduce a su casa y en la oscuridad de la alcoba la viola.

De manera tan descarnada como real nos presenta Cervantes esta noticia convertida en historia a través de la cual nos revela los males de su tiempo y la situación de la mujer en el siglo XVII.

El problema de la honra es protagonista principal del discurso. Leocadia, la joven violada, pedirá a su violador que la mate antes de hacer pública su deshonra para pedirle luego que oculte lo ocurrido en un discurso desenvuelto y muy bien argumentado para una joven de 16 años, de manera que el propio Cervantes lo justifica por boca de la propia joven: “No sé cómo te digo estas verdades, que se suelen fundar en la experiencia de muchos casos y en el discurso de muchos años, no llegando los míos a diecisiete”.

Se marca la diferencia entre amor y sexo: “…un impulso lascivo, del cual nunca nace el verdadero amor, que permanece, en lugar del ímpetu, que se pasa”.

El joven, que había perpetrado la violación a oscuras para no ser reconocido, decide finalmente liberar a Leocadia y vendándole los ojos la deja en el centro de la ciudad. La muchacha, en el tiempo que Rodolfo la había dejado a solas, había tomado de la estancia un pequeño crucifijo de plata, “no por devoción ni por hurto” –dice Cervantes- “sino llevada de un discreto designio suyo”. Leocadia llega a su casa, cuenta a sus padres todo lo ocurrido y les muestra la cruz de plata declarando su idea de utilizarla para descubrir al autor del delito. Los padres le aconsejan guardar la cruz ante el hecho de que “más lastima una onza de deshonra pública que una arroba de infamia secreta”, considerando, además, que “la verdadera deshonra está en el pecado, y la verdadera honra en la virtud”.

Sigue leyendo

El casamiento engañoso y Coloquio de los perros.- Novelas Ejemplares

El casamiento engañoso y Coloquio de los perros.- Novelas Ejemplares
Miguel de Cervantes Saavedra
Colección Clásicos Carroggio.- Novelas ejemplares.- Entremeses (Carroggio,S.A. de Ediciones-Barcelona, 1977)

Se produce el encuentro entre dos viejos amigos; el uno sabe del otro que se ha casado y el casado se queja de sufrir en cuerpo y alma el casamiento a consecuencia de lo cual viene del hospital de curarse unas bubas. Quedan los dos para ir a comer a la posada del soltero, subrayando con ironía la pobreza de una comida que será penitencia para los dos a base de olla, un pastel y unas lonjas de “jamón de Rute”, ofrecido todo ello y sin embargo con muy buena voluntad.

El amigo venido del hospital, alférez de profesión, cuenta al otro, licenciado, cómo se enamoró perdidamente de una mujer que lo llevó a su casa, rica y pudiente, y se ofreció en matrimonio; para ello, el soldado aportó a la dote cuanto tenía, unos buenos dineros y las joyas que guardaba en un arcón.

Sigue leyendo

El licenciado Vidriera.- Novelas ejemplares

El licenciado Vidriera.- Novelas ejemplares
Miguel de Cervantes Saavedra

Biblioteca Básica Salvat, 1986

Esta curiosa novela ejemplar presenta, de entrada, algunas coincidencias con el Quijote que nos llaman la atención. En primer lugar, esa indeterminación del lugar de nacimiento del protagonista cuando al ser preguntado responde que el nombre de su tierra se le había olvidado (sic). La escena se sitúa en las riberas del Tormes de las tierras leonesas de Salamanca. La segunda coincidencia reside en la singularidad del personaje, loco como don Quijote, pero de locura diferente al sentirse y creerse todo él hecho de frágil vidrio, y un origen de la enfermedad atribuido a la ingesta de un alimento envenenado por una mujer despechada  que pretendía rendir su voluntad y conquistar su amor a base de brebajes amorosos. El hidalgo Alonso Quijano contraerá su locura en la lectura intensa de las novelas de caballerías, el veneno que trastornó su entendimiento, como es bien conocido por todos. Dos etiologías diferentes de la locura.

Sigue leyendo

Rinconete y Cortadillo

Rinconete y Cortadillo.- Novelas ejemplares.
Miguel de Cervantes Saavedra

Colección Clásicos Carroggio.- Novelas ejemplares.- Entremeses (Carroggio,S.A. de Ediciones-Barcelona, 1977)

Abrir las Novelas Ejemplares al azar por una de ellas es una manera de leerlas como otra cualquiera, porque el buen rato de lectura está asegurado. Hoy empiezo por la titulada Rinconete y Cortadillo, o La Cofradía del Señor Monipodio, añado a título personal.

¡Qué magnífico retrato realista de la sociedad del siglo XVII! Cervantes es en esta novela, de las doce llamadas ejemplares que dio a publicar, el Velázquez, Murillo o Goya de la pintura escrita, de pincelada gruesa, pero delicada; mordaz, aunque en los límites de la ironía; observador atento del detalle, de la calidad del lenguaje y sus sutilezas; prolijo en las descripciones, tanto de ambientes, retratos, comidas y platos, como de los espacios, las calles y –sobre todo- de los vestidos y trajes de la época.

Dos jóvenes pícaros hacen amistad en la venta del Molinillo y se dirigen con sus artes e ingenio a la ciudad de Sevilla, a la sazón lugar inmejorable para toda clase de atropellos, vida licenciosa y hurtos, debido a la numerosa población y enorme trasiego de gentes y mercancías llegadas de o con destino a las Indias.

Sigue leyendo

Don Quijote de la Mancha.- Segunda parte, capítulo vigesimoprimero

El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha
Miguel de Cervantes Saavedra
Segunda parte.- Capítulo vigesimoprimero

Donde se prosiguen las bodas de Camacho, con otros gustosos sucesos

Basilio simula suicidarseSe nos ofrece el escenario de las bodas de Camacho como una puesta en escena teatral, con cura y todo, pero sin iglesia. ¿Por qué no ubicar la ceremonia de los desposorios dentro de un templo? El caso es que en el Quijote las bodas y los entierros se celebran al aire libre y nunca aparecerán don Quijote y Sancho en algún pasaje desarrollado en el interior de alguna iglesia, ermita o capilla.

En este caso, hará su aparición Basilio (el novio de siempre de Quiteria, enamorado y pobre) y se suicida delante de todo el mundo clavándose un estoque que le entra por el pecho y le sale por la espalda. El cura –que parece ser estaba confabulado con Basilio y con la misma Quiteria- se opone a que le saquen el estoque porque moriría de manera inmediata sin tener tiempo de confesarse. Basilio, moribundo, le pide a Quiteria que acceda a casarse con él antes de morir para poder hacerlo feliz y en paz. El cura insiste en la premura de la confesión para salvar su alma, pero Basilio se niega poniendo por delante y como condición el recibir la mano de Quiteria.

Sigue leyendo

Don Quijote de la Mancha.- Segunda parte, capítulo vigésimo

El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha
Miguel de Cervantes Saavedra

Segunda parte.- Capítulo vigésimo

Donde se cuentan  las bodas de Camacho el rico, con el suceso de Basilio el pobre

 Después de un tópico amanecer mitológico (elemento liminar del episodio aparecido también en I, caps. 2,47) aparece Sancho roncando y don Quijote manifiesta su envidia por ese dormir a salvo de desvelos, ambición, pompas mundanas, celos ni amores, salvo la exquisita devoción por su rucio. Como en el mundo al revés, “duerme el criado, y está velando el señor”.

Al despertar y desperezarse Sancho Panza, lo primero que aprecia es el fuerte y variado olor a comida que hasta allí llegaba de los que se estaba cocinando en el prado donde se preparaban las bodas del joven y rico Camacho. Don Quijote, tras tacharlo de glotón, dice a su escudero que irán a ver los desposorios por ver qué hace el despechado Basilio, antiguo novio enamorado y pobre de la hermosa Quiteria.

Sancho opina que ante la riqueza de Camacho poco han de valer las artes de Basilio con el “tiro de barra” o la espada, y que para levantar un buen edificio –dice-el mejor cimiento y zanja del mundo es el dinero”.

Sigue leyendo

Don Quijote de la Mancha.- Segunda parte, capítulo decimonoveno

El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha
Miguel de Cervantes Saavedra

Segunda parte.- Capítulo decimonoveno

Donde se cuenta la aventura del pastor enamorado, con otros en verdad graciosos sucesos

En el encuentro con los campesinos y estudiantes se anuncian, como cosa extraordinaria y nunca vista, las bodas del rico campesino Camacho con la hermosa y jovencísima Quiteria, que se celebrarían en un gran prado cubierto y con un esplendor incomparable, a decir de todos.

Hablando de los linajes del joven Camacho y el de su prometida Quiteria, Francisco Rico afirma que “no es imposible que aluda a algún antepasado judío converso por parte de Camacho” cuando Cervantes escribe que ya no hace falta pararse en este asunto, ya que “las riquezas son poderosas de soldar muchas quiebras”. Lo que, dicho a la pata la llana, el dinero todo lo arregla y disculpa, incluso el ser judío converso.

Sigue leyendo