Introducción a la moral en el Quijote.- Manuel Fernández de la Cueva Villalva

Introducción a la moral en el Quijote
Manuel Fernández de la Cueva Villalva

Conferencia pronunciada en la Fundación Rico Rodríguez (Toledo) el 8 de julio de 2017

Tenemos ante nosotros la prueba de un motivo más para abordar la lectura del Quijote, en esta ocasión desde el contenido ético y moral de la obra cervantina que desarrolla en su conferencia Manuel Fernández de la Cueva Villalva.

En su planteamiento, se sustenta el autor en la tesis de que existe en Cervantes una inquietud por la ética reflejada en sus personajes y, centrándose en los principales de don Quijote y Sancho Panza, en que las distintas actitudes en el ámbito moral de cada uno de ellos refleja un dualismo: el ámbito teórico de los principios éticos de don Quijote y el ámbito práctico de los actos morales de Sancho Panza.

No considera el autor que sean dos posturas irreconciliables, sino que se da una confluencia en temas como la libertad, el bien y el mal, la voluntad y otros.

El objetivo declarado del contenido de la conferencia es “el hallar un espacio ético o moral en el que nos podamos mirar” o ver reflejados, según la intención del conferenciante. A tal fin, se empieza por diferenciar y aclarar los conceptos de “moral” y “ética”, la primera como ciencia de las costumbres concerniente al fuero interno de la persona, y la segunda como filosofía que se ocupa de la moral y las obligaciones de las personas. Dicha aclaración resulta muy conveniente para saber de qué estamos hablando.

Tras una exposición menuda y aclaratoria de los conceptos referidos, ética y moral, sobre los Sigue leyendo

El celoso extremeño

El celoso extremeño.- Novelas Ejemplares
Miguel de Cervantes Saavedra

Clásicos Carroggio.- (Barcelona, 1977)

Las conocidas como Novelas Ejemplares de Miguel de Cervantes tratan, fundamentalmente, el tema del amor, y a partir del tema del amor se extiende en opiniones y críticas sociales más o menos veladas o muy a las claras. La de “El celoso extremeño” no va a ser diferente en cuanto al tema del amor, pero sí contiene algunas características que la hacen diferente en cuanto a su tratamiento. Para empezar, digamos que esta novela le fue censurada por no considerarla las autoridades apta para ser tenida por “ejemplar”. Luego, digamos que el amor –habitualmente entre personas jóvenes con algún impedimento social para vivirlo libremente- se tratará en el contexto del matrimonio y su estrepitoso fracaso cuando éste se funda en la relación de una persona extremadamente joven y otra extremadamente vieja. Si en el caso del amor y matrimonio entre jóvenes el final feliz se desprende del enamoramiento que todo lo puede y supera, en el del desequilibrado matrimonio de un viejo y una jovencita sólo puede concluir con un final amargo. Y éste es el caso de “El celoso extremeño”.

¿Cuánto hay de experiencia personal y, por tanto, autobiográfico en esta pieza literaria? Las similitudes entre el personaje de la novela y el personaje Cervantes no dejan de sorprendernos. Salido de su casa, viajero por Italia en busca de fortuna, la vuelta a España y su intento de pasar a las Indias desde Sevilla como remedio y salida “a la que otros muchos perdidos en aquella ciudad se acogen”. El personaje de la novela llegará a las Indias y volver viejo y rico, cosa que Cervantes no consiguió. También es cierto que Cervantes conoció y vivió el exaltado amor juvenil del que dejaría –probablemente- un hijo y su madre en Italia, y que otra hija le nacería de su relación con Ana de Villafranca y de Rojas, la joven y atractiva mujer de un vinatero madrileño, que luego se fue a Esquivias y que allí se casó con una moza 18 años más joven que él, Catalina de Salazar, cuando rondaba los 37 de edad. Y que su matrimonio no resultó ser, precisamente, un éxito. Sigue leyendo

Los rastros judíos en el Quijote

CONFERENCIA:

MIGUEL DE CERVANTES: RASTROS JUDÍOS EN EL QUIJOTE
Julio González Alonso

UNIVERSIDAD DE DEUSTO.- SALA GÁRATE, 28 de febrero de 2020

GUIÓN.-
1.- Acerca del tema y su interés
2.- De la intencionalidad de la obra
3.- Las diferentes lecturas del Quijote
4.- Mis lecturas y pequeños descubrimientos
5.- Precedentes literarios e influencias en el Quijote
6.- Retomando los rastros judíos
7.- El caso particular de la aventura de los molinos de viento
8.- Lo que podemos o queremos ver en la aventura del vizcaíno
9.- Lo visto –grosso modo- en otras circunstancias del Quijote
10.- Para concluir

1.- DEL TEMA

Para que una obra suscite interés es necesario que concurran en ella suficientes elementos, internos y externos, que la conviertan en materia de conversación, discusión, acuerdos y desacuerdos; seguramente su contenido apuntará a alguna cuestión vital de la sociedad o del ser humano y sus contradicciones, o abra un interrogante que todos queremos o creemos saber responder, aunque sea a medias. Otro asunto será el de su futuro o posteridad, si es que la obra lo consigue.

El Quijote, de entrada, se nos presenta como un libro de libros; es decir, un gran libro que incluye otros en forma de novelas, cuentos y poemas sin que se pierda o abandone la historia principal. Esta historia principal, la de un hidalgo metido a caballero andante acompañado de un labrador metido a escudero y a lomos de su rucio, se desarrollará en medio de otras historias de estilos tan diferentes como las novelas pastoriles o de cautivos, sin perder el hilo del argumento y montando una trama compleja que creará la tensión narrativa.

La articulación de los capítulos se presenta de forma encadenada. El final de cada capítulo o la mayoría de ellos concluye en el comienzo del siguiente. Este modo de narrar lo encontramos en obras como el Decamerón de Boccaccio (s. XIV) en el Renacimiento, o en “Las mil y una noches” (s. IX), recopilación medieval de historias orientales en lengua persa o farsí. La función de este recurso es ayudar a mantener la tensión y facilitar al lector el seguimiento del argumento. Sigue leyendo

La Gitanilla

La Gitanilla – Novelas ejemplares

Miguel de Cervantes Saavedra

Sin pelos en la lengua, Cervantes planta en las primeras líneas de La Gitanilla lo que se decía y pensaba de los gitanos, que ni era poco ni era bueno. No me atrevería a afirmar que el mismo Cervantes participara en todo o en parte de dichas opiniones, pero él las pone negro sobre blanco a la hora de abrir la novela que, siendo ejemplar en muchos aspectos y por definición, nos adentra en un mundo difícil y sórdido en el que regían las leyes particulares, el estilo de vida y los juicios propios, ajenos al común de la sociedad, para descubrir entre sus líneas también lo humano que se atesora entre quienes viven, resisten y sufren dichos mundos y, entre todo ello, lo inefable del amor. Porque La Gitanilla es, en definitiva, una novela de amor juvenil, de enamoramientos y pasiones desbordantes; pero también, aunque parezca difícil de conjugar, de íntegra honestidad y dignidad.

No se ahorra Miguel de Cervantes un merecido final feliz para esta historia de enredos en la que dos jóvenes siguen sus inclinaciones y nos los presenta abrazados a lo que da sentido y plenitud a sus vidas, que no es otra cosa que el amor en su mutua correspondencia. Sigue leyendo

Miguel de Cervantes.- Las vidas de Miguel de Cervantes

Miguel de Cervantes
Las vidas de Miguel de Cervantes

Andrés Trapiello

Edita ABC, S.L. 1993.- Ediciones Folio, S. A. para la edición de 2004

El libro de Andrés Trapiello acaba con la traca de un monumental cabreo lleno de descalificaciones a Francisco Rico a cuenta de cómo éste imaginó y publicó cuál había sido la manera en que se había impreso la primera edición del Quijote, la Princeps, en la imprenta de Cuesta, en Madrid El cabreo parece obedecer, al menos, a tres razones: la primera, que no es un asunto capital para la obra; la segunda, que F. Rico le consultó a Andrés Trapiello para darle una respuesta más que para pedir opinión, y la tercera es que Andrés Trapiello  cree poder demostrar que no fue como se publica y apunta a otras posibilidades. En fin, que el uno y el otro acabaron en los periódicos cruzándose sendos artículos muy al estilo de los del Siglo de Oro entre los distintos autores, Quevedo, Lope, Góngora y el mismo Cervantes.

Discusiones bizantinas aparte, lo sustancial se encuentra en el libro que nos da a conocer y gustar Andrés Trapiello, paseándose por las vidas de Miguel de Cervantes y sus avatares de manera harto amena, creo que bien documentada, inteligente y llena de verdadera vocación poética. Tiene, ciertamente, pasajes de indiscutible belleza. Y eso es difícil conseguirlo hablando de cualquier vida y, menos aún,  de la de Cervantes. Sigue leyendo

La entretenida

La entretenida
Miguel de Cervantes Saavedra

Sobre la Introducción y edición de Florencio Sevilla Arroyo
Teatro Clásico completo.- Editorial Penguin Clásicos.-Barcelona, 2016

“La entretenida” es una comedia de capa y espada de ambiente madrileño con los consiguientes enredos amorosos, pero que –contraviniendo los usos de moda- no acaba en casamiento, ni feliz ni infeliz. Este final tiene que ver con la decisión y la voluntad renovadora de Miguel de Cervantes y su oposición a los tópicos de “la comedia nueva” que representaba Lope de Vega y su éxito imparable de sus representaciones en los corrales de comedias.

Puede decirse, con la mayoría o la totalidad de los estudiosos, que “La entretenida” es una parodia de las obras de Lope de Vega y el género que mejor desarrolló de las comedias de capa y espada. En cierto modo nos encontramos con el mismo experimento llevado a cabo con el Quijote y su parodia de las “novelas de caballería”. A tal fin no dudará en alterar los estereotipos de los personajes con un alto grado de comicidad que hará impredecible el final.

La comedia cervantina aporta, además, un nuevo concepto en el tratamiento de los mundos de los señores y el de los criados, que discurren de forma paralela en mitad de sus intrigas, problemas y soluciones con una inclinación mayor a favor del mundo de los sirvientes con características similares al estilo de los entremeses. Sigue leyendo

El rufián viudo llamado Trampagos

El rufián viudo llamado Trampagos – Entremés
Miguel de Cervantes Saavedra

Colección Clásicos Carroggio.- Novelas ejemplares.- Entremeses (Carroggio, S.A. de Ediciones-Barcelona, 1977)

Nos encontramos ante un entremés pensado para distraer y divertir al público en el espacio de tiempo entre los dos primeros actos de la representación de una comedia larga y carece, por tanto, de nudo argumental; se trata, podríamos decir, de un breve cuadro popular escrito en prosa, como casi todos los entremeses, en el que el ambiente urbano y el mundo del hampa y la prostitución son los protagonistas. Esta pieza de ambiente se complementa con la inserción de  música, canciones y bailes populares.

Lo señalado anteriormente no significa que el entremés carezca de interés, sino que obedece a los fines comentados de servir de complemento de una comedia; pero nos ofrece, sin duda alguna, la ocasión de adentrarnos en el cuadro vivo de lo que significó la existencia de un mundo sórdido, lleno de picaresca y miseria que nos evoca lo descrito en la novela ejemplar de Rinconete y Cortadillo y el personaje de Monipodio, jefe de los mafiosos. En este batiburrillo aparecerá también la figura del cautivo, aunque su cautiverio no se debiera a causas tan nobles como haber participado en batallas como la de Lepanto, sino al robo, la extorsión y las peleas con resultado de muerte. Sigue leyendo

Don Quijote, profeta y cabalista.- Dominique Aubier

Don Quijote, profeta y cabalista
Dominique Aubier

Ediciones Obelisco, Barcelona-1981

Que un autor no puede escapar a su tiempo es cosa natural y generalmente admitida sin discusión. Miguel de Cervantes Saavedra, el escritor, no fue excepción. Como poeta, como dramaturgo, como novelista, reflejó el mundo que lo rodeaba y proyectó sus sentimientos, miedos, ideas y pensamientos que interpretaban o trataban de explicar ese mundo de su época desde su personal subjetividad.

El caso, en el caso de Cervantes, es que no estaba del todo clara la ascendencia judía de su familia. No era una cuestión baladí en la época. La limpieza de sangre había que demostrarla y, por supuesto, pagarla con la compra de títulos de nobleza que Cervantes y su familia nunca consiguieron. Fuera judío converso o simplemente judío, también es cierta su formación erasmista. Y todo ello representaba un riesgo serio ante una Inquisición extremadamente atenta.

Pero el escritor, decimos, no escapa en ningún caso a sí mismo y su mundo. Por eso, en la lectura de sus obras, no dejamos de hallar rastros de lo que significó su vida, detalles de las experiencias, creencias y pensamientos. Es lo que Doninique Aubier, en su obra “Don Quijote, profeta y cabalista”, viene a descubrirnos. Y lo hará rastreando la monumental obra cervantina en una dirección determinada, la de los indicios y pruebas de estar ante un libro encriptado, un auténtico tratado de conocimiento esotérico, lleno de simbolismos y claves hebraicas a través de una prosa cercana, asequible, y una historia inverosímil que consigue, como el mismo Cervantes quería, que el melancólico se mueva a risa, el risueño la acreciente, el simple no se enfade, el discreto se admire de la invención, el grave no la desprecie, ni el prudente deje de alabarla. Sigue leyendo

Guía cervantina

GUÍA CERVANTINA:

MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA.- Biblioteca de Cultura.- Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.- Gobierno de España

Como se explica en la introducción a este texto, trabajo llevado a cabo para la conmemoración del IV Centenario de la muerte de Cervantes (1516/2016), es un buen recurso para la consulta de la obra del autor del Quijote así como de muchos de los trabajos de investigación sobre la misma llevada a cabo por distintos autores:

Esta guía está estructurada en seis grandes bloques, de los cuales encontramos en el primero biografías y obras sobre la figura de Cervantes; en el segundo hemos incluido las ediciones de algunas de sus obras más destacadas; en el tercero encontramos estudios críticos y literarios de su obras. A continuación un cuarto bloque con catálogos de exposiciones, homenajes y ponencias de congresos; para finalizar con un apartado dedicado al contexto histórico, social y cultural de su época y con un último bloque dedicado a las fuentes bibliográficas y documentales. También hemos incluido un apartado con una recopilación de enlaces de interés que se pueden consultar en internet. (Sic)

Dulcinea del Toboso, una nueva mirada

Dulcinea del Toboso, una nueva mirada

El personaje de Dulcinea, stricto sensu, lo podemos tomar por la dama idealizada del hidalgo don Quijote cuando decide echarse al mundo en busca de aventuras al modo de los antiguos caballeros andantes. Podemos entender que Dulcinea encarna el amor caballeresco. Y podemos reflexionar sobre lo que dicho amor significa, cómo se construye, cómo actúa y cómo determina la conducta de don Quijote (Dulcinea, el amor y las mujeres.– en este mismo cuaderno).

Pero, naturalmente, caben otras interpretaciones de este personaje y del Quijote. La escritora e investigadora Doninique Aubier nos ofrece una de ellas, arriesgada y sugerente, en su libro “Don Quijote, profeta y cabalista” (Ediciones Obelisco, 1981). En su interpretación del Quijote como libro que encierra las claves para una lectura a la luz del Zohár, escrito por Moisés de León en el siglo XIII, Dulcinea –que en una lectura literal es la dama idealizada del caballero- cobra otra dimensión y significado.

Vale la pena considerar sus hipótesis y explicaciones partiendo del supuesto de que el Quijote sea un libro encriptado, un tratado monumental del conocimiento en lenguaje cabalístico. Tendremos en cuenta que cuando don Quijote acomete una aventura reclama siempre de su victoria solamente una cosa: que se reconozca la superioridad en todo de Dulcinea. Es Dulcinea quien inspira a don Quijote el ansia de “restaurar la justicia”, de corregir los errores y volver a la senda del bien. Observamos cómo el caballero actúa en nombre de la Verdad, el Verbo. Y el Verbo es designado por los judíos mediante el nombre femenino de Schekina o Gloria de Dios que es quien se dice que acompaña a los judíos en su exilio errante. Tenemos, pues, a un caballero andante o “errante”, invocando la Gloria de Dios, que es femenina en el ideario judío. En España se filtra en lo popular esta misma idea, de tal modo que en muchos lugares de Andalucía todavía cuando un hombre presenta a su mujer, dice: “aquí, mi gloria”. Es de suponer que hace 400 años esta idea no resultara en modo alguno extraña. Don Quijote es aquí totalmente judío; lo que ha aprendido de los libros (novelas de caballería o según D. Aubier, el Zohár) lo representa en Dulcinea –Dulzura- sobre la apariencia sólida de una campesina del Toboso. Sigue leyendo