Ginés de Pasamonte

Ginés de Pasamonte

Tus figuras rodaron sin cabeza
y del retablo queda casi nada
destruido por el filo de la espada
de un don Quijote henchido de fiereza.

Mas, si sabes, Maese Pedro, reza
y  huye raudo al llegar la madrugada,
no sea que la cuenta no saldada
se te cobre allí mismo con largueza.

Pues que Ginés de Pasamonte fuiste
preso y por don Quijote liberado
pagándole a pedradas el servicio,

y de ladrón también presto al oficio
sobre su rucio al sueño abandonado
a Sancho de su rucio desvestiste.

González Alonso

*Ginés de Pasamonte fue uno de los galeotes liberado por don Quijote (I, 22), beneficio que después le fue mal agradecido y peor pagado (II, 27). También le robó el rucio a Sancho mientras dormía sobre él, como se explica en II, 27. En el segundo encuentro se hace llamar Maese Pedro; aunque él reconoce a don Quijote y Sancho, ellos no se dan cuenta de quién es él.

Visiones de don Quijote

Visiones de don Quijote

Viste castillos donde había ventas
y en dorada bellota la Edad de Oro;
tu historia fue transcrita por un moro
y tus batallas fueron siempre incruentas.

Con pacientes discursos acrecientas
de letras y las armas el tesoro
y a tu escudero Sancho, con decoro,
en insular gobierno bien asientas.

Supiste ver gigantes en molinos,
ejércitos en medio de rebaños
y sangre en los pellejos de los vinos,

pero también a sabios y adivinos
presos con Dulcinea largos años
en la cueva del viejo Montesinos.

González Alonso

*Montesinos, que da nombre a la cueva de la aventura, es un personaje de leyenda, amigo de Durandarte a quien, después de muerto, le arranca el corazón para conservarlo en sal y ofrecérselo a su amada Belerma. En la misma cueva conviven con Dulcinea encantada, el mago Merlín que mantiene también encantados a Belerma, Durandarte y su escudero Guadiana, convertido en río, a Ruidera, sus siete hijas y dos sobrinas, que darán origen a la leyenda de las lagunas del mismo nombre.