Don Quijote de la Mancha.- segunda parte, capítulo séptimo

 

El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha

Miguel de Cervantes Saavedra

Segunda parte.- Capítulo séptimo

De lo que pasó don Quijote con su escudero, con otros sucesos famosísimos

Una vez que Sancho entra en la casa para hablar con don Quijote, el ama sale escopetada y acongojada a casa del bachiller Sansón Carrasco para pedirle ayuda. Enterado éste de las intenciones de don Quijote de realizar una tercera salida en busca de aventuras, según se barruntaba el ama, le promete a la mujer la ayuda solicitada para hacer que don Quijote desista de su intención.

Mientras tanto, Sancho Panza y don Quijote entrecruzan un sabroso diálogo en torno al uso correcto de las palabras y las correcciones que el caballero acostumbra a hacerle al escudero, para tratar, finalmente, de las condiciones de la tercera salida que ambos estaban dispuestos a acometer. Pero, sorprendentemente, no se ponen de acuerdo en los términos económicos que Sancho fijaba, en un precedente de negociación sindical muy reseñable, que incluía la petición de un sueldo fijo al mes a cargo de la hacienda de don Quijote y la deducción del salario en caso de conseguir una ínsula o unas riquezas muy superiores al salario estipulado. Todo ello, por supuesto, también según las condiciones que a Sancho le había impuesto previamente su mujer (sindicalista de base¿?) Teresa Cascajo, a partir de ahora y para el resto de la novela, Teresa Panza.

Don Quijote argumenta con sosegadas razones que en todo lo leído sobre caballeros andantes y sus escuderos no aparecen semejantes trazas ni principios de condiciones y despide a Sancho con buenas palabras en la confianza de que no dejarían de faltarle otros escuderos que le sirvieran, cosa que sorprendió, contrarió y entristeció –por este orden- al bueno de Sancho.

En esas andaban amo y escudero, cuando llegó a casa el bachiller seguido por el ama y la sobrina que esperaban ver cómo se las arreglaba para convencer a su señor amo y tío de que no volviera a las andadas.

Para sorpresa de las afligidas ama y sobrina, Sansón Carrasco se arranca con un discurso elogioso sobre la noticia de la decisión de don Quijote de retomar el camino aventurero para “desfacer entuertos”, auxiliar a damas desvalidas, defender a los débiles y liberar cautivos, para acabar -finalmente- ofreciéndose él mismo con su patrimonio y persona a servirle de escudero si así fuese necesario.

Sancho Panza no cabía en sí de desconsuelo arrebatado por la sorpresa y ver que su empleo estaba en riesgo. Don Quijote, que rechazó la oferta del bachiller con buenas maneras no exentas de cierta socarronería, le hace ver a su escudero cómo tenía razón en todo cuanto le había dicho, y Sancho, lloroso, acepta volver a su servicio en los términos que el caballero y las costumbres de la caballería dictaban. Fin de la negociación sindical.

Mayor sorpresa, indignación y cólera, sorprendieron y arrebataron al ama y la sobrina cuando vieron de qué manera el bachiller no sólo no disuadía a su señor amo y tío de la intención de volver a los caminos, sino que lo alentaba de manera tan ferviente a que acometiera su salida por tercera vez, aunque no sabían –ama y sobrina- que todo aquello respondía a una treta concertada previamente con el cura y el barbero del lugar.

Llegó, pues, el día de la partida y el bachiller Sansón Carrasco les acompañó un trecho, pidiéndole a don Quijote, antes de dar media vuelta, que le tuviese informado de cuanto le ocurriese, de las buenas venturas para alegrarse con ellas y las desventuras –si las hubiere- para entristecerse con él, lo que don Quijote prometió, emprendiendo con Sancho Panza su camino hacia el Toboso.

González Alonso

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4 pensamientos en “Don Quijote de la Mancha.- segunda parte, capítulo séptimo

    • Gracias, amigo Juan Francisco. He pasado a corregir algunas cosillas, pero lo de la “negociación” sigue en pie… Todo está ya inventado, como es de ver, y con resultados similares. Como se acostumbra a decir: los mismos perros con distintos collares. Abrazo y salud.

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    • El ingenioso hidalgo y el no menos ingenioso escudero se ponen al día y revolucionan el lenguaje de la teconología con la cartografía de Google, las tabletas y la capacidad de cobertura… ¡No es de extrañar!

      Muy ingenioso, también, el chiste gráfico. Gracias por traerlo.
      Salud.

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