Don Quijote de la Mancha.- Primera parte, capítulo trigésimo quinto

 

El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha
Miguel de Cervantes Saavedra

Primera parte.- Capítulo trigésimo quinto

Donde se da fin a la novela del “Curioso impertinente”

Los reunidos alrededor de la lectura de la novela El curioso impertinente oyen, de repente, voces y golpes; llega Sancho Panza despavorido y gritando que don Quijote está librando una fiera batalla contra el gigante de Micomicón, el fingido reino de la fingida reina por la que se hace pasar Dorotea para la farsa en la que toma parte a fin de conseguir hacer volver a su aldea a don Quijote. Entre las voces entienden que don Quijote le ha cortado la cabeza al temible gigante y que por el suelo corre su abundante sangre. El posadero imagina luego lo que está ocurriendo y está en lo cierto al temer por los odres de vino que guarda en el aposento en el que se encuentra don Quijote; así, en cuanto consigue entrar en la estancia en la que parece darse la batalla, encuentran al caballero andante con los ojos cerrados, totalmente dormido y soñando de manera tan vívida que está realmente luchando con el gigante que no deja de dar cuchilladas a diestro y siniestro horadando buen número de los pellejos almacenados de los que mana el vino por los agujeros que les hace.

Sancho está convencido de haber visto por el suelo la cabeza del jayán, de la que da pelos y señales, que no era otra cosa que uno de los odres abatidos por don Quijote. Pese a lo evidente de la situación y las palabras airadas del ventero, él sigue en sus trece y en sus lamentos y búsqueda, pues en ello le iba el llegar a ser conde de aquel reino liberado de la amenaza del gigante. Cuando quieren hacerle ver que no hay cabeza que valga y que sólo se trata de pellejos de vino agujereados, el bueno de Sancho insiste argumentando que cuanto ocurre en esa venta es cosa de magia, recordando los puñetazos y patadas recibidas allí mismo en la ocasión anterior en que estuvieron en la venta sin que él consiguiera ver a nadie ni saber quién se los dio, como se recordará que ocurrió en el capítulo XVI en la confusión de la oscuridad entre Maritornes, don Quijote, el porquero y el mismo Sancho.

Resulta llamativa esta locura interesada de Sancho que estaba ”peor despierto que su amo dormido”; o resulta, a lo menos, curiosa la manera que podemos tener de interpretar la realidad en función de nuestros deseos, ambiciones e intereses.

Los lamentos y quejas del ventero y la ventera obligaron al cura a prometer que se haría cargo de los gastos ocasionados, con lo que se calmaron los ánimos; Dorotea prometió al acongojado Sancho, que seguía jurando y perjurando haber visto la cabeza enorme de aquel monstruo, un buen condado de su reino, con lo que también se calmó el escudero y se llenó de contento.

Vuelta la calma a la posada y vuelto a dormirse don Quijote, todos le piden al cura que termine de leerles la novela del “Curioso impertinente”, y así lo hace, enterándose cómo, por una serie de confusiones, Lotario y Camila creen haber sido descubiertos en sus amores por Anselmo, el marido, y huyen juntos, quedando ella en un convento y partiendo él a la guerra. Cuando Anselmo nota la ausencia de la criada por cuya causa y sus enredos amorosos se destapa todo el engaño, se alarma; pero cuando echa en falta a Camila y, dirigiéndose a la casa del amigo Lotario, comprueba que éste tampoco está, sus sospechas le vuelven loco y sale con su caballo a buscarlos. Agotado, mientras descansa en una orilla del camino, recibe la confirmación de la traición a través de las noticias de un viajero que no lo conoce. Anselmo vuelve a su casa vacía y empieza a escribir una carta en la que perdona a Camila y reconoce su culpa en todo cuanto ha ocurrido, pero muere antes de terminarla. Lotario morirá tiempo después en la guerra y Camila, enterada del final de su amante, acabará también sus días en el convento totalmente abatida y comida por la pena.

Al cura no le parece razonable –en un ejercicio de crítica literaria- el planteamiento de la trama de la novela por parte del autor, pero admite sin empacho que está bien contada y que le gusta.

González Alonso

Anuncios

2 pensamientos en “Don Quijote de la Mancha.- Primera parte, capítulo trigésimo quinto

  1. No hace mucho descubrí la interpretación que de la escena de la batalla de los odres de vino daba a sus alumnos G. Torrente Ballester y que junto a las interpretaciones de otros capítulos le lleva a plantear la cordura de Alonso Quijano (El Quijote como juego).
    Es un planteamiento ciertamente atractivo que da, si cabe, aún mayor grandeza a la obra de Cervantes.
    http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor-din/el-juego-del-quijote-metodologa-didctica-basada-en-la-teora-de-gonzalo-torrente-ballester-0/html/01d7598a-82b2-11df-acc7-002185ce6064_2.html#I_0_

    Le gusta a 1 persona

    • Te agradezco, Sien Scevola, este enlace de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. La metodología desarrollada por Borja Rodríguez Gutiérrez para ahondar en la obra cervantina del Quijote me ha parecido muy interesante y aconsejo a los profesores de Literatura en activo que le echen un vistazo. Pero, además de ayudar a los estudiantes, también nos sirve a cualquiera de los muchos apasionados de Miguel de Cervantes.
      Toca un aspecto fundamental esta propuesta de trabajo, como es el de determinar el grado, clase o género de locura de don Quijote; o su cordura, clase, género y grado. Que en todo hay medida.
      En su momento y cuando terminé los estudios de Psicología, se me pasó por la cabeza escribir una tesina sobre este tema. No encontré profesor para dirigirla y lo abandoné. Pero no deja de interesarme.
      Otra vez, gracias.
      Salud.

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s