Don Quijote de la Mancha.- Segunda parte, capítulo cuadragésimo octavo

El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha
Miguel de Cervantes Saavedra

Segunda  parte.- Capítulo cuadragésimo octavo

De lo que le sucedió a don Quijote con doña Rodríguez, la dueña de la duquesa, con otros acontecimientos dignos de escritura y de memoria eterna

Tenemos a don Quijote en cama recuperándose  de las heridas que le hizo el gato en el rostro, cuando se oyen ruidos en la puerta y siente que ésta se abre. Temiendo don Quijote que se tratara de la tenaz Altisidora que lo perseguía con la intención de quebrantar su fidelidad y amor por Dulcinea, comienza a declarar en voz alta su inquebrantable fe en la dama de sus sueños.

Se abre la puerta del aposento y don Quijote, prevenido, se arropa con la colcha poniéndose en pie sobre la cama. La apariencia del hidalgo manchego resulta grotesca y hasta espantable, pero no lo era menos la llamativa y sorprendente figura que ante sus ojos hace aparición con una vela en la mano como si fuera la encarnación de un fantasma.

La presencia que causaba espanto a don Quijote no era otra que la de la dueña de la duquesa. Asombrados, dueña y caballero, no salían de su sorpresa y temor, tanto, que a la dueña se le cayó la vela de las manos e intentando salir deprisa de la alcoba se enredó con las faldas y cayó al suelo mientras que don Quijote ahuyentaba su miedo haciendo conjuros contra el fantasma que creía haber visto. Sigue leyendo

La Gitanilla

La Gitanilla – Novelas ejemplares

Miguel de Cervantes Saavedra

Sin pelos en la lengua, Cervantes planta en las primeras líneas de La Gitanilla lo que se decía y pensaba de los gitanos, que ni era poco ni era bueno. No me atrevería a afirmar que el mismo Cervantes participara en todo o en parte de dichas opiniones, pero él las pone negro sobre blanco a la hora de abrir la novela que, siendo ejemplar en muchos aspectos y por definición, nos adentra en un mundo difícil y sórdido en el que regían las leyes particulares, el estilo de vida y los juicios propios, ajenos al común de la sociedad, para descubrir entre sus líneas también lo humano que se atesora entre quienes viven, resisten y sufren dichos mundos y, entre todo ello, lo inefable del amor. Porque La Gitanilla es, en definitiva, una novela de amor juvenil, de enamoramientos y pasiones desbordantes; pero también, aunque parezca difícil de conjugar, de íntegra honestidad y dignidad.

No se ahorra Miguel de Cervantes un merecido final feliz para esta historia de enredos en la que dos jóvenes siguen sus inclinaciones y nos los presenta abrazados a lo que da sentido y plenitud a sus vidas, que no es otra cosa que el amor en su mutua correspondencia. Sigue leyendo

La ilustre fregona

La ilustre fregona.- Novelas ejemplares.
Miguel de Cervantes Saavedra

Colección Clásicos Carroggio.- Novelas ejemplares.- Entremeses (Carroggio,S.A. de Ediciones-Barcelona, 1977)

Dejemos a salvo la particular facilidad de Miguel de Cervantes para escribir y hacerlo, además, con un estilo directo y desde la ironía. No iba a resultar distinto con “La ilustre fregona”. Reparemos, entonces, en otros aspectos.

En primer lugar, el argumento. Nos encontramos ante una novela de enredo y amor en el que la nobleza y el mundo de la picaresca andan a la par. Terminada la lectura, uno puede preguntarse en dónde hay más pícaros y se dan los mayores engaños, si entre los bajos fondos de las ciudades o en los salones de los palacios. Y no porque Cervantes lo diga de manera explícita, sino por la peculiar manera de manejar los tres ámbitos en que se desenvuelve la novela, el de la nobleza, el del amor y el de la picaresca.

La ilustre fregona” se asienta sobre una estructura múltiple en la que las historias se superponen y forman un rompecabezas por el que su autor nos arrastrará para completarlo felizmente en su desenlace, casando todas y cada una de las piezas. También participa de otra característica, que es la de asumir un propósito ejemplar. Sigue leyendo

Miguel de Cervantes.- Las vidas de Miguel de Cervantes

Miguel de Cervantes
Las vidas de Miguel de Cervantes

Andrés Trapiello

Edita ABC, S.L. 1993.- Ediciones Folio, S. A. para la edición de 2004

El libro de Andrés Trapiello acaba con la traca de un monumental cabreo lleno de descalificaciones a Francisco Rico a cuenta de cómo éste imaginó y publicó cuál había sido la manera en que se había impreso la primera edición del Quijote, la Princeps, en la imprenta de Cuesta, en Madrid El cabreo parece obedecer, al menos, a tres razones: la primera, que no es un asunto capital para la obra; la segunda, que F. Rico le consultó a Andrés Trapiello para darle una respuesta más que para pedir opinión, y la tercera es que Andrés Trapiello  cree poder demostrar que no fue como se publica y apunta a otras posibilidades. En fin, que el uno y el otro acabaron en los periódicos cruzándose sendos artículos muy al estilo de los del Siglo de Oro entre los distintos autores, Quevedo, Lope, Góngora y el mismo Cervantes.

Discusiones bizantinas aparte, lo sustancial se encuentra en el libro que nos da a conocer y gustar Andrés Trapiello, paseándose por las vidas de Miguel de Cervantes y sus avatares de manera harto amena, creo que bien documentada, inteligente y llena de verdadera vocación poética. Tiene, ciertamente, pasajes de indiscutible belleza. Y eso es difícil conseguirlo hablando de cualquier vida y, menos aún,  de la de Cervantes. Sigue leyendo

Don Quijote de la Mancha.- Segunda parte, capítulo cuadragésimo séptimo

El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha
Miguel de Cervantes Saavedra

Segunda  parte.- Capítulo cuadragésimo séptimo

Donde se prosigue cómo se portaba Sancho Panza en su gobierno

Y llega Sancho a lo que más feliz podría tener el gobierno de su ínsula, que no sería otra cosa que la de dar entrada al suntuoso comedor del castillo con la promesa de su mesa desbordante de ricos y variados manjares. A la vez que sientan a Sancho a la cabecera de la mesa y le colocan un ostentoso babero, uno que parecía estudiante echará las bendiciones y otro que parecía ser médico se coloca a su lado con una vara en la mano. Y entra el maestresala con un soberbio plato que, apenas toca los manteles, recibe un toque de vara del médico y le es retirado sin llegar a probarlo. Lo mismo ocurre con el segundo, con el tercero y todos los platos que le siguen.

Sancho Panza, sorprendido de ver desfilar aquellos suculentos manjares por delante de sus barbas sin poder catar ninguno, pregunta si es que aquella manera de comer era como un juego de prestidigitación. El médico le responde e informa que su función es la de velar por la salud del gobernador y retirarle cualquier plato que por sus componentes, salsas u otras circunstancias  pudieran tener algún riesgo para la vida del gobernador. Sigue leyendo

Don Quijote de la Mancha.- Segunda parte, capítulo cuadragésimo sexto

El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha
Miguel de Cervantes Saavedra

Segunda  parte.- Capítulo cuadragésimo sexto

Del temeroso espanto cencerril y gatuno que recibió don Quijote en el discurso de los amores de la enamorada Altisidora

 Don Quijote pasó la noche en blanco tras la música y declaración amorosa de la joven Altisidora; se levantó y visitó prenda a prenda como detalla Cervantes y de la manera que mejor pudo para presentarse ante los duques. En el recorrido, Altisidora y una amiga suya, lo estaban esperando para seguir con la broma del enamoramiento y ver cómo se defendía y aferraba al amor de Dulcinea. Finge Altisidora caer desmayada al ver a don Quijote, la amiga acude a socorrerla abriéndole el pecho y don Quijote se acerca a las jóvenes asegurando saber “de dónde proceden estos accidentes”. La amiga de Altisidora asegura que siempre fue una mujer muy sana y que la culpa es de don Quijote y todos los caballeros andantes del mundo, pidiéndole que se vaya de allí en cuanto antes si no puede hacer nada para remediarlo. Don Quijote respondió que haría algo para resolver aquel mal de Altisidora sin por la noche le facilitaban un laúd en su alcoba. Sigue leyendo

La entretenida

La entretenida
Miguel de Cervantes Saavedra

Sobre la Introducción y edición de Florencio Sevilla Arroyo
Teatro Clásico completo.- Editorial Penguin Clásicos.-Barcelona, 2016

“La entretenida” es una comedia de capa y espada de ambiente madrileño con los consiguientes enredos amorosos, pero que –contraviniendo los usos de moda- no acaba en casamiento, ni feliz ni infeliz. Este final tiene que ver con la decisión y la voluntad renovadora de Miguel de Cervantes y su oposición a los tópicos de “la comedia nueva” que representaba Lope de Vega y su éxito imparable de sus representaciones en los corrales de comedias.

Puede decirse, con la mayoría o la totalidad de los estudiosos, que “La entretenida” es una parodia de las obras de Lope de Vega y el género que mejor desarrolló de las comedias de capa y espada. En cierto modo nos encontramos con el mismo experimento llevado a cabo con el Quijote y su parodia de las “novelas de caballería”. A tal fin no dudará en alterar los estereotipos de los personajes con un alto grado de comicidad que hará impredecible el final.

La comedia cervantina aporta, además, un nuevo concepto en el tratamiento de los mundos de los señores y el de los criados, que discurren de forma paralela en mitad de sus intrigas, problemas y soluciones con una inclinación mayor a favor del mundo de los sirvientes con características similares al estilo de los entremeses. Sigue leyendo

El rufián viudo llamado Trampagos

El rufián viudo llamado Trampagos – Entremés
Miguel de Cervantes Saavedra

Colección Clásicos Carroggio.- Novelas ejemplares.- Entremeses (Carroggio, S.A. de Ediciones-Barcelona, 1977)

Nos encontramos ante un entremés pensado para distraer y divertir al público en el espacio de tiempo entre los dos primeros actos de la representación de una comedia larga y carece, por tanto, de nudo argumental; se trata, podríamos decir, de un breve cuadro popular escrito en prosa, como casi todos los entremeses, en el que el ambiente urbano y el mundo del hampa y la prostitución son los protagonistas. Esta pieza de ambiente se complementa con la inserción de  música, canciones y bailes populares.

Lo señalado anteriormente no significa que el entremés carezca de interés, sino que obedece a los fines comentados de servir de complemento de una comedia; pero nos ofrece, sin duda alguna, la ocasión de adentrarnos en el cuadro vivo de lo que significó la existencia de un mundo sórdido, lleno de picaresca y miseria que nos evoca lo descrito en la novela ejemplar de Rinconete y Cortadillo y el personaje de Monipodio, jefe de los mafiosos. En este batiburrillo aparecerá también la figura del cautivo, aunque su cautiverio no se debiera a causas tan nobles como haber participado en batallas como la de Lepanto, sino al robo, la extorsión y las peleas con resultado de muerte. Sigue leyendo

Don Quijote de la Mancha.- Segunda parte, capítulo cuadragésimo quinto

El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha
Miguel de Cervantes Saavedra

Segunda  parte.- Capítulo cuadragésimo quinto

De cómo el gran Sancho Panza tomó posesión de su ínsula y del modo que comenzó a gobernar

 Sancho Panza hace su entrada en la ínsula Barataria con toda pompa, acompañamiento y toque de campanas. Miguel de Cervantes, como es habitual en él, juega con los posibles significados del lugar aragonés convertido en isla, al que llama Baratario, pudiendo aludir el nombre de la ínsula a lo barato o gratuito de alcanzar el gobierno. Sea como sea, Sancho entrará en la villa y la gente que lo recibe –la que estaba al cabo de la broma como la que no- se admira de su figura, traje, barbas, gordura y  pequeñez.

Cuando Sancho pregunta por lo que dice un cartel escrito con grandes letras en la pared de enfrente, le dicen que está escrita la fecha en la que toma posesión del gobierno de la ínsula Barataria el “señor don Sancho Panza”. Sancho dice no reconocerse en ese “don” que no han tenido nunca ni él ni sus antepasados y se muestra dispuesto a terminar con tantos “dones y donas” que con tanta facilidad se usan en su ínsula. Se trata, naturalmente, de un juego de palabras utilizando las diferentes acepciones del vocablo “don” que encierra una crítica social. Sigue leyendo

Don Quijote, profeta y cabalista.- Dominique Aubier

Don Quijote, profeta y cabalista
Dominique Aubier

Ediciones Obelisco, Barcelona-1981

Que un autor no puede escapar a su tiempo es cosa natural y generalmente admitida sin discusión. Miguel de Cervantes Saavedra, el escritor, o fue excepción. Como poeta, como dramaturgo, como novelista, reflejó el mundo que lo rodeaba y proyectó sus sentimientos, miedos, ideas y pensamientos que interpretaban o trataban de explicar ese mundo de su época desde su personal subjetividad.

El caso, en el caso de Cervantes, es que no estaba del todo clara la ascendencia judía de su familia. No era una cuestión baladí en la época. La limpieza de sangre había que demostrarla y, por supuesto, pagarla con la compra de títulos de nobleza que Cervantes y su familia nunca consiguieron. Fuera judío converso o simplemente judío, también es cierta su formación erasmista. Y todo ello representaba un riesgo serio ante una Inquisición extremadamente atenta.

Pero el escritor, decimos, no escapa en ningún caso a sí mismo y su mundo. Por eso, en la lectura de sus obras, no dejamos de hallar rastros de lo que significó su vida, detalles de las experiencias, creencias y pensamientos. Es lo que Doninique Aubier, en su obra “Don Quijote, profeta y cabalista”, viene a descubrirnos. Y lo hará rastreando la monumental obra cervantina en una dirección determinada, la de los indicios y pruebas de estar ante un libro encriptado, un auténtico tratado de conocimiento esotérico, lleno de simbolismos y claves hebraicas a través de una prosa cercana, asequible, y una historia inverosímil que consigue, como el mismo Cervantes quería, que el melancólico se mueva a risa, el risueño la acreciente, el simple no se enfade, el discreto se admire de la invención, el grave no la desprecie, ni el prudente deje de alabarla. Sigue leyendo